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viernes, 29 de marzo de 2013

Historia a varias manos y distintas voces, buscando el mismo sueño...

La historia de la conformación de Barranquilla, ha sido la historia de un territorio que ha acogido en su seno a diversos grupos humanos venidos de todas partes del mundo. Grupos humanos estos, poseedores de una memoria cultural propia y diversa, y a cuya interacción social, Barranquilla debe su carácter metropolitano de hoy.

De manera que, vista la ciudad como un conjunto de memorias, se hace necesario que todas ellas cuenten con el reconocimiento que les permita poner a competir sus diversas riquezas (económicas, sociales, políticas, culturales) a favor del desarrollo humano de la ciudad.

Sin embargo, Barranquilla no escapa a la situación que caracteriza a la ciudad moderna latinoamericana, en donde persiste el intercambio desigual que ha propiciado que un vasto sector poblacional, se encuentre hoy en situación desventajosa respecto del resto de la sociedad, lo que pesa negativamente en el logro del desarrollo de la ciudad y por ende de la sociedad.

Es por eso que hablar del desarrollo de Barranquilla, implica necesariamente que se haga referencia al bienestar al que todos los habitantes tienen derecho, es decir, que el desarrollo de la ciudad, debe pensarse en términos de justicia social, orientando a que todos tengamos un espacio propio, donde podamos vivir dignamente, donde todos tengamos la oportunidad de desarrollar nuestros talentos, de recibir un salario justo por el trabajo, de imaginar, crear, ser felices.

En este contexto de diversidad que caracteriza a Barranquilla, EL CARNAVAL aparece como un marco colectivo en el cual se muestran, desde su especificidad, todas las memorias culturales que han conformado históricamente lo que es el ser Barranquillero.

EL CARNAVAL como marco de encuentro, es el espacio de socialización por excelencia, en el que todos ofrecen su ser lúdico en un intercambio que permite en esencia el reconocimiento social, lo que necesariamente lleva implícita la necesidad de unas relaciones sociales equitativas.

En el escenario anual del CARNAVAL de Barranquilla, los aportes hechos por los sectores populares son invaluables para el engrandecimiento de la festividad.

Estos aportes son variados, danzas tradicionales que han aportado identidad a la fiesta; disfraces que alegran con su creatividad y colorido cada desfile; artesanías que mantienen viva la memoria del CARNAVAL incluso fuera de las fronteras de la ciudad y del país; música folclórica que ha contribuido a la conservación y vigencia de las tradiciones regionales; en fin, son innumerables los aportes que estos sectores sociales han hecho a favor del enriquecimiento del CARNAVAL de Barranquilla.
El caso de la Zona Suroccidental de la ciudad de Barranquilla comparten un similar nivel de pobreza (estratos 1 y 2), con el mismo origen de su conformación urbana y el origen mismo de sus habitantes, presenta como un ejemplo de participación muy rica, pero dispersa y por lo mismo reconocida como tal en las fiestas carnestoléndicas, es decir, esta zona no ha logrado posicionar su aporte como memoria cultural constitutiva de la ciudad que es.

Un primer diagnóstico y análisis, nos permite determinar que el tipo de capital con que cuentan sus habitantes de la Zona Suroccidental y que permitirían hablar de su aporte a la construcción de ciudad, es su capital cultural, en este caso, en esencia, de carácter lúdico.

De manera que, poder lograr un reconocimiento social de esta riqueza simbólica, implica fundamentalmente que, desde allí se pueda jalonar una dinámica de intercambio económico, social y político más equitativo con el resto de la sociedad.
Lograr este tipo de reconocimiento, implica necesariamente que se muestre este capital que se posee, en sus elementos constitutivos, es decir, sus saberes, habilidades, destrezas y gran creatividad.

Es por ello que el propósito es mostrar de manera unida y articulada toda la riqueza que posee el Suroccidente en materia de danzas, disfraces, grupos folclóricos, máscaras, comparsas, letanías, etc.

Para ello se ha diseñado una estrategia de comunicación y organización cultural en el marco de las festividades del CARNAVAL DE BARRANQUILLA, en el cual se expresa el CARNAVAL DEL SUROCCIDENTE.

Es de señalar que esta actividad se ha venido realizando desde hace 18 años a través de una serie de eventos públicos que incluyen la presentación ante los medios de comunicación y el recorrido en las calles de diferentes barrios de la Localidad del Suroccidente. En este periodo la convocatoria, entusiasmo y participación de los jóvenes y la comunidad del Suroccidente en general ha ido en aumento. Se han ganado experiencias y reconocimiento que dan prueba de la pertinencia de esta estrategia para el logro de los objetivos propuestos.

Es de anotar que el evento cuenta con la presencia de la institucionalidad oficial entre los cuales se encuentra la Secretaría Distrital de Cultura, la Secretaría de Salud, Movilidad, Bomberos, la Policía Nacional y las Reinas del CARNAVAL y el Rey Momo de cada año, lo cual significa un gran logro del objetivo inicialmente propuesto.